Yo no sé por qué

Yo no sé por qué estoy en este calabozo. Siempre me enseñaron que había que decir la verdad y cuando aquel hombre vestido con un uniforme tan resplandeciente pasó a mi lado ,yo solamente le pregunté que cómo podía pavonearse con tanto ornamento en su vestimenta mientras había tanta gente, incluso ante sus ojos, que apenas si podía cubrirse dignamente en invierno.
Y yo no sé por qué, cuando dirigiéndome a la mujer que colgaba de su marido y de su brazo, le dije que vestir tan estrictamente a la moda era producto y ficción de un capitalismo desmedido, una manifestación de frivolidad y que sólo llenaba los pobres espacios de su falta de identidad, ella se molestó de esa manera.
No estoy muy confortable en este calabozo pero me distraigo un poco convenciendo a mis guardianes de que lo que yo digo no es ideología política porque yo me cago en eso, sino que lo que yo pienso trasciende a un cuadrado ideológico: yo creo que basta con levantar la mirada, les digo, para saber que la marginación existe y no solamente hablo de pobreza, señores , sino que la exclusión de una educación responsable es también una estrategia de dominio, subliminal o no, no sé, pero es así. Esto también se lo dije a aquel hombre vestido con un uniforme tan resplandeciente que pasó a mi lado. Y no sólo le dije eso, sino que le dije que si no se daba cuenta de que el poder era un parásito de la pobreza y me parece que se molestó. Los discursos políticos no tienen nada que ver con el discurso de la realidad, insistí mientras alguien tocaba un silbato.
Sí, recuerdo que me miró muy raro y mucho más cuando se me ocurrió agregar que una sola comida, una sola comida de las que servían en esas reuniones extensas de …no me acuerdo cómo se llama … algo de Naciones Unidas o Desunidas, no sé, bastaría para alimentar a todo un pueblo; fue entonces cuando hizo un gesto y unos brazos anónimos me arrastraron hasta aquí. Y mientras juego a las cartas con mis guardianes y los convenzo de que la lucha por la igualdad de oportunidades no se limita a una mera ideología y de que la libertad de prensa es una virtud práctica muy poco admitida por los poderes disfrazados de legalidad, me pregunto un tanto perpleja, por qué, por qué me habrán mandado a este calabozo.
Es que todavía no lo entiendo.