Has vuelto a envejecer

Has vuelto a envejecer.
Ya no tienes la edad de la alegría.
Ya no sientes el deber de la alegría.
Afiladamente escombros,
vuelves por la exactitud de los años.

Una mujer mojada de urgencias
precipita el adiós entre tus piernas.

Hoy has vuelto a ser viejo.