Hace tanto sueños…

¡Hace tantos sueños
que te estoy soñando!
La memoria es un túnel
como un enorme útero que anochece
y da a luz muñequitos
con los ojos tristes.

Ahora que soy
un poco menos buena,
me enoja la bravura,
las ganas de batalla,
el cansancio que solía hacerme llorar,
cuando quería ser lo que no soy.

Pero siempre quedabas,
siempre con tus frases de Epicúreo,
con tu manera de decir sweater
en vez de pullover.

El alba apaga
un cigarrillo en el humo del mío
y cierro los ojos como una gata triste
y te sueño.
La penumbra asiste a mis caderas
pero no con la magia ecuestre,
ya no más con galopes mareados
por los versos de suburbios de Lugones.
¿Sabes?
¡Hace tanto sueños que te estoy soñando!