Dejaste inhóspita

Dejaste inhóspita
la mansión que me habita
y derrama los cuartos por mi espalda.

Mi cadera expande sus secretos
Y es exacta la ausencia.

No dejo de amar y envejezco
a la sombra.

Mi útero acampa
en la sábana estéril.

Camino inútilmente hacia mis brazos.
No comienza mi cuerpo su agasajo.